
Ramón Eder (Lumbier, 1952) ha prodigado entregas aforísticas –algunas muy recientes como Palmeras solitarias– y suele practicar el metaforismo en casi todos sus libros, bien como texto autónomo que hace del lenguaje fragmentario clave argumental, o como apunte que deja explícita su visión teórica. Con todo ese material, más algunos aforismos inéditos, ha realizado el libro Pequeña galaxia, que tiene una viñeta de cubierta dibujada por el autor y un texto contextual de José Luis Trullo.
El liminar introduce en la semántica del aforismo y en las claves interpretativas del trayecto creador de Ramón Eder, todo sin olvidar el sesgo literario del género, que sirve de cortafuegos a cualquier ejercicio de pedantería retórica: “Ambos aspectos, permanencia y ambigüedad, estabilidad y apertura a la indeterminación, me parecen buenos pivotes para abordar la reflexión sobre el género breve”. José Luis Trullo trata con cierta distancia el “yugo teorizador” y prefiere el aporte dialogal de una estrategia de mínimos elementos, pero de amplia solidez constructiva. Sabe que la indagación crítica es incapaz de abarcar toda la polisemia del fragmento. Con esta prevención, compila en Pequeña galaxia la cosecha metaforística en el tiempo de Ramón Eder, un notable legado de aforismos sobre el aforismo y los intentos para sondear su limo transparente.
No quiero restar ni una sola brizna de interés a un hermoso trabajo que no admite lectores pasivos, pero es obligado recordar algunos metaforismos ya conocidos: “Un libro de aforismos debe ser como una de esas playas de Brasil llenas de sirenas que están bien o muy bien, pero en las que hay una docena que nos acelera el pulso”, “El reto del aforismo es escribir una pequeña gran frase”, “El escritor de aforismos si se descuida puede acabar convirtiéndose en un sabio de almanaque”, “Está bien introducir el “yo” en los aforismos para saber que nos habla alguien, no la frígida sabiduría”.
Sería una torpeza desvelar aquí el notable puñado de inéditos que compone la segunda parte del libro y queda fuera también el aporte personal teórico de Ramón Eder, disperso en sus trabajos en los que nunca falta sentido común, humorismo y un notable conocimiento de la tradición aforística en el tiempo. La iconografía del escritor sabe que el metaforismo es un eslabón entre pensamiento y lenguaje, ese arte de decir con eficacia que la incertidumbre es también una respuesta.
La lectura de Pequeña galaxia sugiere esta coda. Como ejercicio muscular de síntesis literaria, el aforismo es una pirueta sin red sobre un precipicio conceptual. ¿Y el metaforismo? El intento de congelar esa pirueta en el aire.
R. EDER, Pequeña galaxia. Sobre el aforismo. Libros al Albur, Sevilla, 2018
Enciclopedia de libros españoles de aforismos
Inauguramos nueva sección, en la que vamos a empezar a recopilar los mejores aforismos de los libros escritos por autores nacidos o residentes en España, y publicados en nuestro país a partir del año 2010 en adelante. Lo hacemos para reunir en un único espacio virtual la más ingente cantidad de información posible sobre este tema, a modo de "enciclopedia" para su consulta por parte de cualquier interesado o estudioso en el futuro. Las primera obras que incorporamos son los libros de Carlos Marzal, Ana Pérez Cañamares, Manuel Neila, Victoria León, José Luis Morante, Ander Mayora, Jordi Doce, Dionisia García, Fernando Menéndez, Erika Martínez, Felix Trull, José Antonio Santano, Emilio López Medina, Carmen Canet, José Ángel Cilleruelo, Pedro Roso, Antonio Rivero Taravillo, Miguel Ángel Arcas, Gabriel Insausti y Mario Pérez Antolín, entre otros.
Los aforistas que se ocupan de Dios
Una somera lectura de los libros publicados en España en los últimos años, y ciñéndonos exclusivamente al siglo XXI, nos permite afirmar, de manera taxativa, que los aforistas españoles vivos, contra la impresión apresurada, sí se ocupan de Dios. A propósito de la publicación de la antología Las cosas que no son. Los aforistas y Dios por parte de Libros al Albur, reunimos un puñado de aforismos sobre Dios escritos por Juan Kruz, José Luis García Martín, Gregorio Luri o Jesús Cotta, entre muchos otros.
De poetas a aforistas
Iniciamos en El Aforista una ronda de entrevistas con poetas que, en un momento dado, empezaron a cultivar el género más breve, hasta incorporarlo a su quehacer cotidiano. Contribuyen Ana Pérez Cañamares, León Molina, José Luis Morante, Raquel Vázquez, Karlos Linazasoro y Erika Martínez, entre otros.
Cioran: la pausa del espíritu

Pessoa: aprender a no ser nadie
La obra y la personalidad de Fernando Pessoa han sido sobradamente estudiadas, analizadas e incluso desmenuzadas desde que, en 1982, se diera a conocer uno de los títulos mayúsculos del siglo XX, su proteico y deforme Libro del desasosiego. La pluralidad y heterogeneidad del autor eran, no sólo conocidas, sino fomentadas por él mismo, así que sería ocioso abundar de nuevo en ello. Aun así, tal vez se haya incidido excesivamente en su gusto por los heterónimos desde la perspectiva de la multiplicación de la identidad personal, orillando el hecho de que, detrás de ella, late un proyecto de destrucción de la misma, una verdadera tarea de conquista del anonimato esencial del ser humano.
Gil-Albert: el placer de discurrir
Un arte de vivir es un volumen misceláneo, compuesto por anotaciones dispersas entre las cuales los aforismos tienen un papel destacado, donde Juan Gil-Albert (Alcoi, 1904-Valencia, 1994) "escribe, como si se tratara de un dietario personal", en palabras de Claudia Simón, aquellas reflexiones en bruto que luego darían pie, o no, a algunos de sus poemas, ensayos o artículos de prensa. Ese carácter primario, un tanto visceral, nos permite acceder a la intimidad del escritor desde una perspectiva nueva, la cual ya habíamos avizorado en su Breviarium vitae. Son sus disquisiciones, aun inspiradas en la España de su época, de total actualidad, plenamente vigentes, lo cual nos informa, para nuestro espanto, de lo poco que cambian algunas naciones por mucho que muden sus estructuras políticas, y para nuestro consuelo, de lo mucho que perviven los buenos textos cuando apuntan a lo esencial.
Hiram Barrios: "El aforismo es una suerte de épica posmoderna"

Los sofismas de Vicente Núñez
Vicente Núñez (Aguilar de la Frontera, Córdoba, 1926 - 2002) empezó a publicar sus peculiares 'sofismas' en octubre de 1987, y siguió haciéndolo prácticamente hasta su muerte en las páginas de los periódicos Córdoba y El Correo de Andalucía. Según indica Miguel Casado, "se trata de tiradas breves, que recogen en cada caso ocho o diez frases, sin una especial ordenación ni alguna clase de afinidad temática". Estos sofismas se recogieron en volumen en varias ocasiones: Sofisma (1994), Entimema (1997) o Sorites (2000). El propio Casado publicó la antología Nuevos sofismas (Germania, Alzira, 2001), en la cual agrupaba los aforismos por temas, a modo de diccionario extravagante; con ello muchas de las anotaciones se iluminaban entre sí, logrando una apariencia sistemática que tal vez no había buscado conscientemente el autor (lo cual no significa que no existiera). En El Aforista compartimos algunos de los aforismos de este libro que más nos han llamado la atención.
Karl Kraus: el artista es el Otro

María Zambrano: la entraña del cielo
En el libro titulado Dictados y sentencias (Edhasa, Barcelona, 1999), Antoni Marí realizó una selección de frases entresacadas de las obras de María Zambrano, tal vez la autora más densa, honda y audaz del pensamiento español de todos los tiempos. La exigencia de claridad que la propia Zambrano planteaba como horizonte moral y conceptual de la filosofía se traduce en un estilo con sobreabundancia de expresiones rotundas, apodícticas, válidas por sí mismas aunque deudoras de una cosmovisión que las ilumina y dignifica. Es por ello que la operación desnaturalizadora de Marí, y en general de todas las antologías que destilan aforismos a partir de textos de otra naturaleza, encuentra en este caso una plena justificación, tanto filosófica como poética.